Amor con advertencias (segunda parte)
¡¡¡Muy buenos días!!!
Bueno, en la anterior entrada os comenté como se nos queda la cara cuando una persona a la que empiezas a conocer y sobre la que comienzas a poner algunas expectativas, te lanza alguna frase como: "Vayamos despacito, nos estamos conociendo"... esa frase, que es como pegarse un golpetazo contra un muro, es un "corte de rollo" que para qué...
Además, soy una persona que tiene el sentido de la justicia, o eso creo, muy desarrollado, y me molesta sobremanera que vengan de guays con cosas como esa... como si nosotras fuésemos corriendo y ellos fuesen super cautos... ¡ay! deberíais ver que no es así... normalmente, dime de qué presumes y te diré de qué careces... (aún así, yo sigo teniendo un sentido amplio de justicia).
La siguiente conversación sucedió entre mi amiga y su recién estrenado ligue días después a la que os conté en la primera parte de "Amor con advertencias" y fue de la siguiente manera:
El fin de semana se presenta complicado para verse, mi amiga tiene críos, pero aún así, deciden que pueden quedar para comer, no pasa nada porque los niños conozca a un amigo... mientras no vaya arrasando y metiendo en su casa a todo quisqui... nada de presentaciones tipo: este es el novio de mamá... ¡puaj, no! para nada...
Él: Pues si quieres podemos vernos el sábado en el Centro Comercial donde vas a devolver el mueble y comemos allí, sobre las 3-3.30 de la tarde. Yo puedo ir directo del trabajo y hacemos algo.
Ella: Vale, me parece bien.
[...]
Pasado un rato, me llama de nuevo...
Él: Voy a tener que irme a las 5 de la tarde, mañana. Tengo que ir a ver a un familiar, me siento prácticamente obligado.
Ella: Ah, bueno, vale...
Él: Si quieres lo dejamos para el domingo.
Ella: Como quieras...
Él: ¿te ha sentado mal?
Ella: No, para nada, simplemente que me había hecho a la idea y ahora estoy haciendome a la nueva, simplemente es eso... verás, soy un poco caprichosa, y cuando me hago una composición de lugar, me cuesta un poco admitir la nueva situación, pero nada más que eso...
Él: A mí también me molesta que me cambien los planes, pero tengo que ir...
Ella: Por supuesto, aún así, podemos quedar
Él: Sí, pero que sepas que a mí me gusta de vez en cuando salir con mis amigos...
Ella: [...]
Él: me refiero a que si seguimos juntos quiero que lo entiendas
Él: ¿sigues ahí?
Ella: sí, claro, no entiendo muy bien a qué viene eso...
El: Bueno, a que lo sepas, que yo de vez en cuando salgo con mis amigos
Ella: Me parece bien, yo con los míos... pero no entiendo a que viene esto realmente, hablábamos de otra cosa...
La conversación, de nuevo, acabó con un silencio por parte de mi amiga y un disculpa por pare de su ligue, unos minutos raros y un hasta mañana...
Y de nuevo, LA ADVERTENCIA, ¿pero que tenemos? ¿15 años? Tú sal con quien te de la gana, pero haciendo este comentario, dos cosas:
Primero, parece que tienes que marcar tu territorio... no entiendo la gente que no comparte a sus amigos con sus parejas... sobretodo a determinada edad... aparte, si se hubiese dado la circunstancia de que él comentase que va a salir con sus amigos y hubiese notado por la otra parte un gesto de desaprovación, podría entenderlo, pero... ¿en serio?
Segundo, tienes dejar las cosas claras, es necesario ¿de verdad? Yo tengo más que claro, a día de hoy, que si la persona con la que estoy no acepta que pueda quedar con gente diferente llegado el caso, esa persona no me vale como pareja...
De nuevo... ¿consejo? A mí me gusta eso de quedarse callada... les deja seguramente más perplejos que liar un pollo, sobretodo cuando apenas os conocéis... ya los pollos se los lías en el futuro...
En la próxima entrada hablaremos de la frase "NO serás celosa, ¿verdad? porque yo no lo soy y no aguanto los celos."
FELIZ DOMINGO
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