El Amor con advertencias (primera parte)

Hola a todas,

esta es mi primera entrada, una entrada que comienza una serie de escritos referidos a las relaciones de pareja, a esas situaciones que uno se queda paralizado y no sabe qué contestar o cómo reaccionar, por varios motivos.

El primer motivo de no saber reaccionar ante un comentario suele ser el poco conocimiento que tenemos sobre la otra persona y cuánto no queremos fastidiar lo que de manera lenta está comenzando, pero te descuadra tanto que en ese preciso momento lo único que te apetece es soltar un: anda ya y tira por ahí... advierto al lector que de empezar pensando así... poco futuro le veo yo a esa relación...

via GIPHY


El segundo motivo es quedar ante los ojos de la otra persona como una desequilibrada... a ver, que apenas nos conocemos, nuestro pensamiento nos dice: relájate, quédate calladita y a ver qué pasa, lo mismo lo espantas...

El tercer motivo es... como diría Escarlata O'Hara: ya lo pensaré mañana...

via GIPHY


Estos tres motivos suelen pasarme por la cabeza para mantener la boca cerrada, aunque cierto es que hay gente que no se da por aludida con las pildoritas que te suele echar un recién conocido, a mí me gustaría ser ese tipo de gente, esa gente a la que no le afectan las cosas, que no las analiza, que simplemente le resbala, pero qué lástima, no soy así.

Pues bien, ¿cuáles suelen ser esas, como he dicho antes, y me encanta la palabra, pildoritas que nos lanza el otro que nos dejan fríos como un témpano de hielo?

Basándome en la experiencia de una amiga, que recién está viviendo, os comentaré hoy la primera de todas... vaya por delante que ha vivido varias relaciones en su vida y ha pasado hace poco por una relación de amistad-amor que no iba a ninguna parte, pero que acabó tan mal que le ha dejado tocada, bastante...podréis pensar que qué necesidad tiene de meterse en otra relación... cierto es, pero es así, no sabe estar sola, no le gusta estar sola... no quiere estar sola...

Bueno, como iba diciendo, cuáles pueden ser esas frases que te descolocan y te dejan con cara de ¿de verdad?,  pues bien, la primera suele ser la siguiente, leamos un ejemplo... bueno, no es un ejemplo, es lo que le sucedió:

Ella: Bueno, ¿y cómo se presentan las vaciones de semana santa?
Él: Pues por ahora no tengo nada planeado... la semana del puente de Mayo me iré de vaciones con mis padres (qué excitante, esto lo añado yo, sophititia) y luego en verano no tengo vacaciones (¿de verdad? ¡¡¡mi amiga tiene todo el verano libre!!!) y después me iré en septiembre con un amigo de a la playa.
Ella: Yo también estaré aquí en Semana Santa, y no tengo nada pensado...
Él: bueno, vayamos poco a poco, nos estamos conociendo

¿De verdad? ¿esto va en serio? vaya jarro de agua fría... pero como mi amiga no sabe disimular, ni siquiera por teléfono, el silencio durante los siguientes 20 segundos siguiente fue esclarecedor...


via GIPHY

Él: qué pasa, te has quedado callada....
Ella: no, nada, da igual...
Él: ¿seguro?
Ella: bueno, no da igual, pero vaya, entre otras cosas, por esto voy a terapia, para que las cosas no me afecten

Ahí podría haber provocado una estampida... terapia, cosas, afecten... vaya, pero no, al que no le debió afectar fue a él... los minutos siguientes mi amiga apenas pudo articular palabra diciéndose a sí misma "pasa con amor, pasa con amor", y colgó con un dolor de tripa que para qué...

Conforme lo escribo parece tonto, pero al mismo tiempo vuelvo a tener la misma sensación... pero chicos y chicas, si os pasa lo mismo, veréis que hay otros como vosotros, y no tenemos porqué avergonzarnos... no nos gusta que no pongan barreras, así, nada más empezar...

En mi próxima entrada comentaré más de estas sentencias que nos suelen tirar en la cara, ahí, para que no nos emocionemos... si esperabais un consejo, lo siento, no sé qué decir... podría deciros algo como: mándalo a la mierda.. ¿pero para qué? Si se tiene que acabar, se va a acabar hagas lo que hagas... mejor no precipitarse... no está la vida como para andar de exquisito.

Feliz Fin de Semana



Comentarios

Entradas populares de este blog

Sufrir por Amor

¡Vaya, cómo vienes hoy!

Amor con advertencias (segunda parte)